Diseño y funcionalidad

Diseño y funcionalidad

Cuando hablamos de diseño y decoración solemos pensar en el mobiliario, el color de las paredes y de los textiles de hogar, incluso tenemos en cuenta el color de los suelos, pero el diseño no es sólo eso sino también ergonomía, comodidad, funcionalidad… un buen diseño no ha de ser sólo bonito, sino también eficiente y eficaz.

Funcionalidad

De nada sirve tener una cocina preciosa, impoluta y con muebles de diseño si luego el fregadero está a la otra punta del lavavajillas o los fuegos para cocinar están tan pegados a la nevera que chocas con ella si quieres abrirla.

Del mismo modo resulta ridículo tener un espejo gigante en el baño, precioso, para que puedan peinarse dos o tres personas a la vez, si luego solo tienes un lavabo por el que se pelean los tres adolescentes de la casa.

Puede que a muchos de nosotros nos prime la estética por encima de lo que es o no funcional, al menos en un inicio, pero debemos pensar a la larga, en que vamos a tener que vivir en esa estancia durante muchos años y eso significa que,  si no es funcional, nos vamos a arrepentir muy pronto.

Ergonomía

Hay sillas de diseño que te llaman la atención en cuanto las ves, originales, únicas, fantásticas… pero muchas de ellas son de decoración, no puedes sentarte en ellas, y si lo haces corres el riesgo de levantarte una hora después con lumbalgia. Las sillas, igual que los sofás y los sillones, han de ser ergonómicas, cómodas y deben permitir un descanso óptimo para evitar contracturas musculares. Eso no significa que debamos renunciar al diseño, sino que debemos buscar un equilibrio entre ambas características.

Debido a ello podemos diferenciar fácilmente entre una fábrica de sillas como sillas J.Valls, donde buscan comodidad y estética, y diseñadores que buscan el impacto, o incluso adolescentes como los del Instituto Ausias March de Manises, donde buscan reivindicar a través del mobiliario.

Eficiencia

No todos somos conscientes de que la disposición de las ventanas afecta notablemente a la eficiencia de nuestro hogar, o de que los materiales utilizados para la reforma del salón pueden influir también en que se gaste más o menos energía en la climatización del mismo, pero todo influye. Por eso es necesario conocer previamente qué podemos hacer para lograr una casa energéticamente eficiente:

  • Aislamiento: lo interesante sería instalar ventanas de doble cristal o doble ventana y carpinterías con rotura de puente térmico, de este modo conseguiremos un mejor sistema de aislamiento y será más sencillo mantener una temperatura óptima en el interior del hogar. También los cajetines de las persianas deben estar convenientemente aislados.
  • Corrientes de aire: para airear la vivienda, sobre todo en verano, pueden ser una maravilla, pero sólo si son corrientes provocadas por nosotros mismos. No es lo mismo abrir dos ventanas enfrentadas para conseguir el efecto deseado que tener una corriente de aire indeseada en casa. Para detectarla podemos situar una vela en la zona problemática y comprobar si la llama oscila. Lo más probable es que esa corriente provenga de los cerramientos de las puertas y ventanas y es tan sencillo como comprar e instalar un burlete, pero si no es así podemos tapar la filtración de aire con medios sencillos y económicos como silicona o masilla.
  • Protección en ventanas y puertas: lo más efectivo es reformar la vivienda para conseguir cerramientos modernos y adecuados a un aislamiento acústico y térmico idóneo, pero cuando eso no es posible podemos usar láminas adhesivas de plásticos especiales que ayudan a disminuir las pérdidas de calor o las ganancias.
  • Ahorrar agua caliente y energía: optad por la acumulación. Cuando intentamos calentar agua desde cero gastamos una energía mucho mayor a la que utilizamos si sólo debemos mantenerla, por eso es muy interesante contar con sistemas de acumulación de agua caliente bien aislados.
  • Grifos: olvidad las modernidades de los grifos que se cierran solos cuando llevan unos segundos sin detectar manos bajo ellos e instalad grifos de agua tradicionales que podemos cerrar enseguida una vez hayamos dejado de usar el agua.
  • Mantenimiento de la calefacción: puede parecer una obviedad pero aún hay gente que tiene la falsa creencia de que llamando al profesional de mantenimiento cada tres o cuatro años en lugar de hacerlo cada temporada le ayuda a ahorrar. La realidad es que purgar el aire de los calefactores todos los años y llevar un buen mantenimiento de los sistemas evitará que gastes más energía de la que realmente necesitas y eso, a la larga, es un ahorro mayor del que podrías obtener al retrasar el mantenimiento año tras año.
  • Iluminación: Aprovecha la luz natural y si has de hacer una reforma en la vivienda asegúrate de utilizar bien las ventanas de casa situando las mesas de trabajo, e incluso las mesas de comedor, cerca de dicha luz. Además, sustituye las bombillas incandescentes por lámparas LED o de bajo consumo, ahorrarás hasta un 80% de energía y además duran casi 8 veces más.
  • Temperatura y aire acondicionado: si quieres reducir la temperatura de tu hogar en verano no intentes hacerlo solo mediante el aire acondicionado, usa toldos, persianas y cortinas, pues son sistemas eficaces para reducir el calentamiento de una vivienda. Si has de poner el aire acondicionado, busca una temperatura media de 24 grados centígrados, menos grados es innecesario y un gasto excesivo

¿Y tú que buscas? ¿Diseño o funcionalidad?