Una vivienda limpia y organizada

Una vivienda limpia y organizada

En los tiempos que corren es cada vez más habitual que un hombre viva solo. Bien porque sea soltero y haya decidido vivir en soledad. O bien porque se haya separado o divorciado y tenga que emprender una nueva vida. Este último es el caso de mi hermano, que después de casi 20 años, dos décadas, casado, se ha separado. Al principio todo parecía que iba a ser un caos. Incluso se planteó volver con mis padres para vivir. Pero estaba claro que eso, para un tiarrón de casi 50 años, era ilógico. Por lo tanto, hizo lo que se tiene que hacer en este tipo de casos, apechugar y tirar para adelante.

Lo primero que hizo fue comprarse una casa. Los expertos recomiendan que tiene que ser lejos de la anterior. Así es la mejor manera de olvidar todo lo que te recuerde a tu ex. Y más en este caso que fue ella, mi excuñada, la que le pidió el divorcio. Es importante romper vínculos con el pasado, mirar al horizonte y emprender una nueva vida. La vivienda que se compró está muy chula. Con 3 habitaciones, dos cuartos de baño, e incluso piscina y pádel, que eso para socializar siempre viene bien. El único pero es que en ese barrio apenas hay bares ni zonas de marcha.

Mi hermano no sabía hacerse ni un huevo frito. Su mujer, y sobre todo mi madre, le habían acostumbrado a dárselo todo hecho. Así que los primeros días de divorciado fueron un desastre. Mi santa madre cocinaba como una loca para que su hijo tuviera todos los días los tuppers. Incluso en fines de semana. Yo no entendía esta actitud de él. De mi madre no me esperaba otra cosa porque siempre nos ha tenido superprotegidos, pero no entendí cómo mi hermano, sabiendo el estado de salud y la edad de mi madre, no le importara que estuviera todos los días cocinando para él. ¡Con lo fácil que es ir a cualquier supermercado! Ahora mismo la comida que te ofrecen en estos sitios es de calidad y no hay que cocinarlas. Afortunadamente con el paso del tiempo, y tras una charla conmigo, se dio cuenta que mi madre no estaba para cuidar, sino para ser cuidada. Y no volvió a cogerla ningún tupper.

Cursos de cocina

Incluso decidió apuntarse a un curso de cocina. Algo que es muy recomendable. Iba los viernes por la tarde y solo tenía que poner cinco euros para comprar los productos. Luego, una vez que estaban hechos te los puedes llevar a tu casa. Así, ha aprendido a hacer un montón de cosas, incluso sushi. Aún recuerdo la cena que nos preparó con motivo de la final de la Liga de campeones entre el Real Madrid y el Liverpool. Y es que hay cientos de recetas para poder hacer por gente que tiene poca experiencia o que es un manazas en la cocina.

Una casa limpia

También se dio cuenta que para tener una casa en condiciones hay que limpiarla. Se puso las pilas e incluso compró un aspirador. Lo que sí hizo fue contratar a una empresa de limpieza, Servinet del Valles, para que le limpiara los ventanales. Primero porque es peligroso. Vive en un séptimo y él no tiene ni los medios ni las condiciones físicas para hacerlo. Y segundo porque esta empresa es un referente en el sector y lo deja impecable.

Este trabajo tan especializado lo realizan con operarios que disponen de un alto nivel de adiestramiento y experiencia. Con equipos y productos de última tecnología. Todo su personal está asegurado y el trabajo que realizaran, está amparado por una póliza de responsabilidad civil. Así que no te tienes que preocupar de nada.

De esta manera, poco a poco mi hermano fue teniendo una casa de un hombre de verdad. Los muebles que compró le dieron un toque muy estiloso, la cocina la arregló y quedó perfecta. La verdad es que puedo decir que nunca confíe en que hiciera de su casa todo un hogar. Una muestra más de que los hombres de este siglo XXI tenemos que dar un paso adelante y demostrar que no necesitamos de las mujeres para mantener una casa. Si mi hermano lo ha logrado, ya os puedo decir que cualquiera es capaz de hacerlo.