Cómo ahorrar en el uso de electrodomésticos

Cómo ahorrar en el uso de electrodomésticos

Las facturas de luz se incrementan. Se incrementan incluso a pesar de que realizamos el mismo consumo o menos y de que nuestros ingresos son los mismos o inferiores. El ahorro en este ámbito parece imposible.

Siguiendo unas sencillas pautas y cambiando algunas rutinas podemos conseguir al menos que nuestra factura de la luz disminuya.

Ahorro en los electrodomésticos

El comprar cualquier electrodoméstico de gama blanca (hornos, frigoríficos, lavavajillas…) en tiendas como Kitchenit debemos fijarnos en su etiqueta energética, (regulada a nivel europeo y obligatoria para el vendedor al poner a la venta un aparato), en la que se indica su eficiencia distribuida en 7 clases distintas, desde el color verde (el más eficiente e indicado con la letra A) hasta el rojo (el menos eficiente, con la letra G). A corto plazo, estas clases inferiores desaparecerán y se ampliará el rango de eficiencia con A+, A++ y A+++. En líneas generales, un electrodoméstico de clase G puede llegar a consumir  hasta tres veces más que uno de clase A. La diferencia entre uno y otro puede traducirse en nuestros bolsillos en 800 euros de gasto de más o de menos considerando que el electrodoméstico tendrá una vida útil de unos 10 años.

Los electrodomésticos son los aparatos en los que más nos interesa ahorrar, ya que necesitan electricidad para su funcionamiento y muchos de ellos, como la nevera o el televisor, están siempre enchufados. Otros trucos de ahorro, además de comprar según la etiqueta, es adquirir el tamaño de electrodoméstico que realmente necesitamos (y no mayor), colocarlo en un lugar que permita su ventilación y limpiar la parte trasera al menos una vez al año, así como encargarse de su adecuado mantenimiento general:

frigorífico

– En el caso del frigorífico, descongelarlo periódicamente, comprobar el estado de las gomas que sellan su cierre, no introducir alimentos calientes, ajustar el termostato a nuestras necesidades según la estación del año, y mantener la puerta abierta durante el menor tiempo posible.

– En la lavadora puede servir ahorrar utilizar el lavado a baja temperatura, ya que calentar el agua consume el 80% de la energía de este aparato. Si compramos una lavadora nueva, podemos elegir un modelo termoeficiente, que reduce el tiempo de calentamiento del agua. Otros consejos respecto al uso son lavar siempre a carga completa (o comprar lavadoras que tengan la opción de lavar a media carga), utilizar centrifugado y secado al sol en lugar de secadora, limpiar regularmente el filtro, usar descalcificantes y aprovechar la Tarifa de Discriminación Horaria para su uso.

– Los hornos eléctricos, al igual que las estufas (y todos los aparatos que combinan calor y electricidad) son los grandes consumidores de energía del hogar. El horno no se debe abrir más de lo necesario cuando está en funcionamiento (se pierde el 20% de su energía cada vez que lo hacemos). Se puede utilizar para cocinar varios alimentos a la vez. No es necesario precalentarlo para cocciones superiores a una hora. puede terminarse de cocinar apagando el horno y aprovechando el calor residual. Los de convección ahorran más energía.

Para los pequeños electrodomésticos como equipos de música, tablets PC o teléfonos móviles que no están encendidos todo el tiempo, es importante no tener los cargadores o los cables enchufados mientras no los estamos utilizando o cargando. En el cargo de aparatos recargables, ahorraremos más si los cargamos apagados (ya que el cargado se realiza más rápido al no tener consumo simultáneo). En cualquier tienda de electrónica como quierobarato.com nos asesorarán sobre los equipos que menos consumen o cuya batería tenga una mayor vida útil.

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