Cuidando las lunas del coche

Cuidando las lunas del coche

No es nada nuevo, pero la seguridad en los coches es algo fundamental. Y cuando hablo de seguridad, me refiero a los elementos activos y pasivos de los vehículos. Las lunas del coche son un elemento pasivo del vehículo, es un elemento importantísimo del vehículo, y su función no es meramente estética.

Brevemente mencionare que los elementos activos de seguridad son aquellos que contribuyen a evitar una eficacia y estabilidad al vehículo en marcha y a evitar un accidente. Ejemplos de sistemas de seguridad activos serían: el sistema de frenado, el de dirección, el de suspensión, los controles de estabilidad, neumáticos, iluminación…

La seguridad pasiva son los elementos de seguridad del vehículo que reducen al mínimo los daños que se pueden producir cuando el accidente es inevitable. Como ejemplos podemos destacar los cinturones de seguridad, el chasis y la carrocería, los reposacabezas y las lunas.

Un mantenimiento de las lunas del coche es algo muy importante, por cuanto nos ayuda a conducir con un mayor confort al poder ver de manera más nítida; y también nos aporta seguridad. Respecto a la seguridad de las lunas, un dato no muy conocido, la rigidez del parabrisas contribuye a la distribución de fuerzas entre los elementos estructurales de la carrocería y realiza la función de apoyo en el airbag del acompañante.

En otras palabras, tener un parabrisas mal instalado, o una reparación defectuosa del mismo, puede impedir la activación del airbag en caso de colisión. Por tanto, es necesario seguir unos hábitos mínimos para el mantenimiento de las lunas.

Gomas, limpiaparabrisas, agua, etc.

Uno de esos hábitos está relacionado con los limpiaparabrisas, que son esos dispositivos que enjuagan la superficie exterior de la luna. Estos se componen de un brazo fijo, que es el que hace el desplazamiento, y de una goma o escobilla que es la que desplaza el agua fuera de la luna.

Es muy importante tener las gomas de los limpiaparabrisas en buen estado, sobre todo ahora que está lloviendo mucho en toda España. La escobilla del limpiaparabrisas necesita de una limpieza para eliminar el polvo y la suciedad. Se puede hacer levantando el brazo del limpia cristales, entonces se retiran y se proceden a limpiar con un trapo húmedo.

Hay síntomas que nos indican cuando debemos cambiar la escobilla. En primer lugar, si al accionar el limpiaparabrisas dejan estrías hay que cambiarlos, ya que el caucho de la escobilla está dañado como consecuencia de bruscos cambios de temperatura o uso en nieve. También si la escobilla produce sacudidas y ruido ha de cambiarse, ya que el caucho se ha endurecido por el tiempo o el uso, o la goma se ha deformado por la presión contra la luna.

En la actualidad no hace falta cambiar todo el limpiaparabrisas, sino que se pueden cambiar sólo las escobillas o gomas. La empresa Escobillas-Limpiaparabrisas tienen una gran variedad de escobillas para limpiaparabrisas. Sin duda podrás encontrar las gomas limpiaparabrisas que necesites, ya que disponen de varias longitudes que se amoldarán perfectamente a tu vehículo.

Además, si no sabes cómo cambiar las escobillas, tienen tutoriales e instrucciones especiales que te ayudaran a cambiar la goma escobilla de tu limpiaparabrisas sin importar el modelo de coche que tienes. En mi caso no me aclaraba, y me puse en contacto con ellos y me explicaron personal y detalladamente como cambiarlas.

Para finalizar, hay que procurar cuidados a las lunas de nuestro vehículo por su importancia como elementos de seguridad pasivo. También hay que tener limpias las escobillas, y en el caso de que sea necesario cambiarlos, la tienda online escobillas-limpiaparabrisas, tiene una gran variedad que se adaptarán a tu vehículo.