La revolución tecnológica del mundo de la joyería

La revolución tecnológica del mundo de la joyería

A lo largo del planeta, diferentes iniciativas han comenzado a aplicar técnicas como la impresión 3D y nuevos materiales con la promesa de revolucionar el mundo de la joyería. Y no solo para la elaboración de las joyas, sino también sobre la forma en la que las entendemos y las usamos.

Diseño de joyas por MLab

El Mlab, presentado recientemente en una feria de joyería organizada en Las Vegas, es lo más cerca que hemos estado de la alquimia moderna. La máquina dispara un láser sumamente preciso sobre una placa de polvo metálico atomizado y, durante 24 horas, crea una selección de anillos de oro en una modalidad de impresión en 3D que se conoce como fabricación aditiva.

Muy diferente de los métodos sustractivos tradicionales para cortar y perforar el metal, la máquina, que tiene un valor de 289.000 dólares, superpone varias capas de metal en polvo en las que un rayo láser funde una sección transversal trazada con la forma deseada y fabrica el objeto siguiendo las instrucciones importadas en un diseño asistido por ordenador, o archivo CAD.

Las máquinas de fundición por láser le permiten a los diseñadores diseñar formas complejas que no podrían lograr por otros medios, asegura Eddie Bell, director de Río Grande, un fabricante de material de joyería y utensilios de Albuquerque, en Nuevo México.

Según los adeptos de esta nueva tecnología, el proceso evita dos errores comunes que se suelen dar en los métodos convencionales de fundición de joyas: prácticamente no se malgasta nada, y las piezas acabadas no presentan porosidades. Además que también facilita la personalización de la pieza: puede crearse una obra única de forma fácil y sencilla.

Cocinando diamantes sintéticos

Algunos científicos han hallado una fórmula que permite crear diamantes sintéticos utilizando microondas. El resultado es tan exacto que ni los expertos pueden diferenciarlos de los naturales mediante técnicas tradicionales, ya que tienen prácticamente la misma estructura física y la misma composición química, por lo que para diferenciarlos se necesita equipamiento tecnológico.

Estos diamantes se cocinan en laboratorios especializados. El proceso es el siguiente: introduces en el microondas fragmentos del carbono de los diamantes junto a una determinada cantidad de un gas pesado que también contiene carbono. Este se calienta a temperaturas muy altas y produce una bola de plasma. Cuando esta se descompone, se produce una serie de partículas que pueden llegar a cristalizarse después de unas 10 semanas.

Kiwapa, expertos en joyería, expone la creación de diamantes sintéticos como una alternativa más barata y más responsable con el medioambiente. Y, además, más ética: podría ser una posible solución para acabar con el negocio de los “diamantes de sangre.” Diamantes cuya comercialización está ligada con mafias y cientos de personas en situación de esclavitud en países como Angola, Sierra Leona o Liberia.

Durante años, han ido apareciendo cada vez más iniciativas para determinar qué diamantes procedían de zonas libres de conflictos. Sin embargo, la magnitud del problema dificulta la regulación de este mercado.

Más, esta nueva realidad, y su precio, hacen que los diamantes sintéticos estén despertando el interés de los  consumidores. Muchos de ellos, los cuales pertenecen a la tan sonada generación millenial, señalan que comprarían estas joyas en lugar de los diamantes naturales. Según señala Business Insider, se estima que hacia 2026 se crearán 20 millones de quilates en laboratorios.

La nueva moda de los wereables

Es una realidad que la tecnología es parte esencial de nutro día a día, controla nuestros coches, nuestras casas, incluso nuestra salud y nuestra actividad física.

El mundo de la joyería y relojería no es la excepción y se ha ido adaptando a esas nuevas costumbres y formas de vida marcadas por la tecnología, mientras que las joyas tradicionales, decidieron coexistir de forma pacífica con esta nueva tendencia en accesorios.

De igual forma, en los últimos años se han incorporado a nuestro vocabulario y a nuestra vida los wearables, prendas de vestir o accesorios que ahora usamos a diario y cuya característica principal es justamente la tecnología.

Estos nuevos dispositivos que podemos ver ahora en nuestra ropa, joyas, relojes, etc… cada día son más comunes y cuentan funciones más avanzadas y complejas.

Hay oferta para todos los gustos, necesidades y ocasiones, y el infinito es el límite en esta área. Empezaron siendo elementos específicos para los que practican deporte, como en el caso de los relojes “Smartwatches”, cascos para ciclistas o incluso prendas de vestir; y con el paso del tiempo se han ido convirtiendo en piezas que combinan moda y tecnología, pasando a ser una tendencia de “joyería inteligente”.

Por ejemplo, ahora existen pulseras que conectan con el móvil y te avisan de mensajes, emails, notificaciones del calendario, te permiten medir la actividad física diaria…. Relojes tanto deportivos, como para uso diario, piezas tanto para hombres, como para mujeres. Anillos con los que podemos ver imágenes, utilizarlo de manos libres, realizar llamadas, recibir mensajes, hacer fotos a distancia, auricular para realizar llamadas… colgantes, brazaletes o llaveros.

En conclusión, la cantidad de joyas tecnológicas que se pueden ver en el mercado es sorprendente e incluye todo tipo de joyas, relojes, pulseras, pendientes, etc.

Así mismo, el diseño ha ido envolviendo estos “gadgets” hasta convertirlos en un accesorio casi obligatorio de nuestro outfit. A medida que pasa el tiempo, aumentan las “joyas” que incorporan nuevas tecnologías, hasta irse consagrando como accesorio más vital de nuestra vida cotidiana.

Así, todos estos Gadgets se volverán tan esenciales para nosotros como los teléfonos Smartphone, que ya forman parte de nuestra vida y han reinventado la forma en la que nos relacionamos con los demás.

Dos ejemplos de los wereables que se han posicionado muy bien en el mercado son:

  • Las pulseras y relojes digitales

Estos gadgets ya se han hecho parte de nuestras vidas, y sus aplicaciones crecen tan exponencialmente como las de los SmartPhones, tanto en diseño como en sus funciones, originando una lucha entre marcas por ser los más innovadores en el campo. Entre las actualizaciones más novedosas están aquellas en las que estos gadgets pueden hasta proyectar la pantalla de nuestro teléfono en nuestro antebrazo, con todas sus funciones incluidas.

Por su parte, los relojes o smartwhatches tienen posibilidades infinitas, por lo que la lucha de las marcas ya no se enfoca tanto en las prestaciones, sino que se está concentrando en el diseño.  Se han ido introduciendo materiales como el oro, e incluso los nuevos modelos se están convirtiendo en relojes más inteligentes que aprenden del usuario y con el tiempo van seleccionando la información y prestaciones que más le interesan, evitando así la sobrecarga de notificaciones que pueden resultar cansonas para el usuario.

  • Gafas inteligentes

La compañía Google, conocida mundialmente por su buscador, es líder en la industria del desarrollo y la innovación de este nuevo tipo de tecnología. Su más reciente invento han sido sus Google Glass, las primeras gafas inteligentes de esta compañía que se pueden controlar por medio de comandos de voz, disponiendo de una pequeña pantalla donde se muestra la información solicitada. Con estas gafas wearables podremos hacer fotografías y grabar videos en alta definición con solo ver a nuestro alrededor y reproducirlos en otro instante, además de otras tareas como consultar nuestro correo electrónico, el tráfico, las últimas noticias o la ruta más corta para llegar a un destino, incluso puedes traducir a cualquier idioma los carteles que encuentres por la calle o realizar una videoconferencia en directo.

Diseño, tecnología y joyería

Tras la unión de joyería y tecnología está, en muchos casos, el diseño. Por ejemplo, en el trabajo del arquitecto mexicano Juan Carlos Baumgartner, podemos admirar como convierte los trazados urbanísticos de diferentes barrios de Ciudad de México en brazaletes utilizando una impresora 3D. Otro ejemplo, es la startup japonesa Encode Ring , que convierte un archivo de audio de tres segundos en un anillo fabricado, también, con tecnologías 3D.

Prótesis en forma de joyas

Si usamos gafas de diseño que han reinventado la forma en la que desafiamos la discapacidad visual, ¿por qué no hacer lo mismo con otro tipo de accesorios? Con esta idea en mente y cansada del prototipo de prótesis existente, la fotógrafa francesa Kate Fichard decidió crear una línea de joyería funcional que atacará dicho problema. Fruto de su trabajo en conjunto con las diseñadoras Julia Dessirier y Flora Fixy nació H(earring), un proyecto para crear prótesis auditivas en forma de joyas.

Por supuesto, la tecnología juega un papel fundamental en esta iniciativa. En primer lugar, entra en juego el escaneo 3D, el cual permite analizar las prótesis y entender cómo se modelan para luego adaptarlas al cuerpo humano. Entonces, una vez optimizado el diseño para favorecer la ergonomía de las joyas, se les da forma con las impresoras 3D. A lo largo del proyecto y tras muchos intentos, sus creadoras encontraron el diseño perfecto de las prótesis, así como su correcta funcionalidad e incluso el factor “comodidad”.

La impresión 3D les permitió también emplear diferentes materiales para fusionar funcionalidad y diseño. Incluso, algunas piezas de la colección también pasaron por las habilidosas manos de un artesano y un joyero para ser chapadas en oro.

Según cifras de la OMS, 466 millones de personas en todo el mundo padecen pérdida de audición incapacitante. De ellas, 34 millones son niños. Entre las consecuencias más directas de esta discapacidad están la sensación de soledad, el aislamiento social y la frustración. Sin embargo, con este proyecto (H)earring se logra convertir la prótesis de un objeto que se necesita esconder, a una joya y un gadget en tendencia.