Un repaso por los tipos alojamientos turísticos más comunes

Un repaso por los tipos alojamientos turísticos más comunes

Hoteles de lujo, glamping, hostales, albergues, alquileres vacacionales, casas rurales… ¿sabéis la cantidad de alojamientos que tenemos para escoger a la hora de viajar a cualquier ciudad? Obviamente cuanto mayor sea esa ciudad y más occidentalizada esté mayor variedad tendremos, pero la realidad es que ahora mismo tenemos donde elegir y yo me quedo con todo.

Si bien es verdad que lo de compartir habitación en albergues juveniles ya quedó demasiado atrás para mí, la realidad es que no le hago ascos a casi nada. Si me alojo en un hostal limpio me parece maravilloso, y si lo hago en una tienda de campaña me lo tomo como una aventura. Todo tiene su parte positiva y su parte negativa. Hoy vamos a hablar de esos pros y contras de cada tipo de alojamiento, porque creo que lo único que no he probado es el intercambio de vivienda y lo de alojarme gratis en casa de un desconocido, aunque por lo visto ambas opciones están muy de moda.

Alojamientos

Iremos de lo más selecto a lo más mundano, pasando por supuesto por grandes opciones intermedias.

Hoteles de lujo: Está claro que si puedes permitírtelos, la opción de los hoteles de lujo son una apuesta ganadora en casi todos los casos, pero también he de decir que hay otros hoteles con menos “pijadas” que no tienen nada que envidiar a las habitaciones y servicios de este tipo de alojamiento. Para empezar os diré que todos los servicios del hotel de lujo puedes encontrarlos en otros hoteles más económicos. Pensadlo bien: hoy en día hay miles de hoteles con Spa que cuentan con servicio de masajes, tratamientos de estética y demás tonterías similares a las que ofrecen los alojamientos de lujo y, encima, a mejor precio. Con respecto a las instalaciones ocurre algo similar… si bien la decoración puede que no sea tan exquisita, puedes encontrar piscinas de agua dulce y salada, caliente y fría, saunas, jacuzzis, restaurantes gourmet, solárium y mucho más en hoteles que no necesariamente están catalogados como “de lujo”. Para mí, esta opción, sólo merece la pena si quieres ser ostentoso o impresionar a alguien, a nivel personal o laboral. Para el resto…. Yo no la recomendaría: demasiado cara en comparación con el resto para obtener unos beneficios demasiado puntuales.

Hoteles 5 estrellas: Aquí ya estamos hablando de algo más normal. No son baratos, en eso estamos de acuerdo todos ¿verdad?, pero tampoco te cobran la barbaridad que sí cobran los hoteles de lujo. Obviamente para mantener esas cinco estrellas tienen que estar totalmente atentos al detalle y eso hace que los huéspedes estén siempre cubiertos, en todos los sentidos. Si no hay quejas, todo funciona correctamente. Una de las mejores cadenas hoteleras con 5 estrellas en mi opinión es Mercer Hoteles, y actualmente tiene hoteles en Barcelona, Sevilla y Córdoba.

Hoteles de 4 estrellas y menos: A no ser que vayas buscando unos servicios concretos yo siempre digo lo mismo: si la cama es cómoda, la comida buena, y la limpieza exquisita, me da lo mismo el número de estrellitas que pinten en la fachada. Hay hoteles de dos o tres estrellas que son inmejorables, y hay hoteles sin estrellas que cumplen expectativas razonables, por eso creo que no hay que descartar nada sin tener la suficiente información antes. Personalmente he estado en hoteles sin estrellas en los que me he sentido más a gusto y mejor tratado que en los grandes hoteles de lujo, pero todo depende del lugar al que vayas y del personal que esté empleado en dicho hotel. Cada caso puede ser un mundo pero no descartes nada por meros prejuicios.

Hostales y Albergues: Esta opción es maravillosa cuando quieres recorrer muchos países (en plan un Viaje de Rutas o Mochilero) porque vas a estar poco tiempo en la habitación y pagar servicios que no vas a disfrutar es una soberana tontería. Te basta con asegurarte de que son lugares limpios donde tratan bien a sus clientes porque todo lo demás lo tendrás fuera de las puertas del alojamiento.

Casas Rurales: Lógicamente en la mayoría de alojamientos rurales renuncias a un servicio de limpieza diario, al desayuno preparado típico de los hoteles y a otros servicios similares, pero también es verdad que tienes una libertad única que otros alojamientos no te dan. En mi opinión las casas rurales son perfectas cuando se viaja en familia o con amigos ya que te permiten disfrutar del salón y los exteriores junto a los tuyos sin problemas de horarios. En la última casa rural en la que me alojé, el Cortijo El Sapillo en Albacete, disfruté como un enano de todo el entorno y de las posibilidades que me daba alojarme allí. Hice senderismo, tiro con arco, barranquismo y tirolina. Me faltó montar a caballo, pero cuando vi a los animales tan altos me dio impresión y decidí no montar… igual repito para quitarme la espinita.

Glamping y Camping: Todos sabemos lo que es el camping y somos conscientes de que los hay mejores y peores, pero ahora se ha unido a la variedad de opciones de alojamiento el Glamping, que viene a ser lo mismo que el camping pero con servicios de lujo. Tienes las mismas opciones que en los campings tradicionales: casita de madera, caravana o parcela para montar tiendas de campaña, pero una vez instalado puedes disfrutar de multitud de servicios que un camping tradicional no tiene, como piscinas tailandesas, servicios de masajistas, spa, actividades infantiles y para toda la familia, restaurantes de lujo dentro de las instalaciones, etc. Yo aún  no lo he probado pero no descarto pasarme esta Semana Santa disfrutando de algo así para poder daros una opinión más fundada, lo malo es que seguramente estará todo lleno así que igual tengo que esperar a las vacaciones de verano.

¿Y vosotros? ¿Qué tipo de alojamiento preferís?