Mujeres emprendedoras: cómo comenzar a vender desde casa

Mujeres emprendedoras: cómo comenzar a vender desde casa

Antes, tener tu propio negocio desde casa siendo mujer era un sueño imposible. Pero en con el paso de los años eso ha ido cambiando y ahora la realidad es otra.  Hoy en día, convertirte en emprendedora y sacar adelante tu propio negocio, no solo es posible sino que incluso, es más fácil que nunca.

De hecho, existen muchas mujeres que comenzaron su propio negocio y ganan dinero de esta forma; todo eso sin pasar jornadas eternas en una oficina, y sin dejar a un lado su familia o su vida personal.

Son variados los proyectos que puedes comenzar y en los que puedes convertirte en tu propia jefa. Por supuesto, cualquier que escojas debe estar muy bien planificado y tendrás que poner mucho empeño y trabajo para llegar al éxito, incluso hacerte publicidad será de las tareas en la que más tiempo y esfuerzos inviertas.

En todo este proceso, no hay una fórmula que asegure el éxito. Sin embargo si hay un paso a paso que debes seguir para acercarte cada vez más a él. Aquí, como convertirte en una empresaria exitosa:

Descubre lo que te apasiona

Si, emprender es difícil, por eso debemos elegir un proyecto que de verdad nos apasione y para el que sintamos que tenemos habilidades y conocimientos.

No se trata de pensar en algo que te asegure una ganancia de dinero, aunque obviamente este es un factor bastante importante. Tienes que pensar en un proyecto por el que sientas verdadera pasión y de verdad te guste invertir tu tiempo y trabajar en él, aún y cuando no esté dando ganancias.

Además, también debes pensar en un producto o servicio que más allá de estar de moda, también sea rentable; ya que si te dejas llevar por algo en tendencia que quizá no genere ganancias una vez que pase sus cinco minutos de fama, el éxito de tu empresa podría esfumarse y no volver jamás.

Tampoco es bueno dejarse llevar por lo que le ha generado éxito a otros, cada historia de emprendimiento es diferente y lo que funciona muy bien para unos, puede ser un fracaso para ti. Debes escribir tu propia historia de éxito.

Si no sabes qué es exactamente lo que te gusta hacer, entonces deberás hacerte una serie de preguntas. Por ejemplo: qué te gusta hacer en tus ratos libres, qué consejos te piden tus amigas o conocidos y qué actividades disfrutas hacer sin parar.

Siempre hay algo en lo que sientas que eres buena y que te mueva el piso. Esto también porque cuando amas lo que haces, nunca lo verás como un trabajo.

Identifica tus habilidades, conocimientos e intereses

Una vez que sepas lo que te apasiona y lo que te interesa, es hora de que identifiques lo que sabes hacer. 

No todo el mundo tiene las mismas habilidades o conocimientos. Esto porque si eres hábil para hacer algo, significa que tienes los conocimientos para hacerlo con facilidad y destreza, lo que a su vez, te permitirá convertirlo en un negocio.

Te recomendamos hacer una lista de tus habilidades o conocimientos que vayan de la mano con tus intereses.

Una vez que tengas esta lista, sería buena idea que los ordenaras por orden de importancia. Por ejemplo: si eres buena con las matemáticas y tienes paciencia con los niños, podrías optar por dar clases particulares desde la comodidad de tu hogar.

No tengas miedo y deja volar tu imaginación.

Establece tus objetivos

Este es uno de los pasos más importantes. Por supuesto que al establecer tus objetivos, uno de los primeros, por no decir el principal, será el monetario.

Sin embargo, debes establecer si te propones vivir de tu negocio en un futuro, si quieres tenerlo como un ingreso extra que complemente tu trabajo actual o si lo que quieres es tener una entrada de dinero propia para satisfacer tus gustos y comprar lo que deseas para ti y tu familia. Esto te permitirá saber si lo que necesitas es un negocio complementario a tus actividades principales, o crear algo más serio que te permita mantenerte a ti y a los tuyos.

Para cualquiera que sea tu objetivo, debes responderte ciertas preguntas. En este caso debes analizar cuántas horas quieres trabajar y cuánto dinero quieres ganar. Por ejemplo, si quieres trabajar solo 5 horas al día y ganar 1500 euros o más, con tan solo cuidar niños no será suficiente. El proyecto que elijas debe ajustarse a la carga horaria que planeas tener y permitirte, así sea a largo plazo, llegar a la meta económica que te planteas.

Así que una vez que tengas clara la cantidad de horas y la cantidad de dinero, puedes descartar los negocios que no se adapten a tus preferencias.

Estudia y elabora un plan para tu negocio

Luego de tener todos los puntos del paso anterior bien identificados, y por lo tanto, haberte decidido por un negocio que se adapte a tus preferencias, necesidades y objetivos; llegamos a la parte de planificación en la que estudias tu negocio y elaboras un plan para llevarlo a cabo. 

Cuando hablamos de estudiar tu negocio, nos referimos a que debes comprobar que realmente responda a una necesidad y por lo tanto, tenga oportunidades de ser rentable. Para saberlo, debes preguntarte si soluciona un problema y si existen personas que realmente lo comprarían.

También debes hacer un estudio de mercado por tu cuenta y establecer  cuánto vas a cobrar por el producto o por el servicio que vas a prestar. Los costos son una parte fundamental de tu planificación. Debes lograr el precio más equilibrado, que este acorde al valor de tu trabajo pero que no peque de ser excesivo, sobre todo mientras estas comenzando y aún nadie te conoce.

También es imprescindible el estudio de tus clientes al momento de la planificación. Los clientes son la base, sin ellos no existe nada; por lo tanto, el estudio de tu mercado debe de ser profundo. Debes estudiar cuales son sus necesidades, sus preferencias y su comportamiento como consumidores, de forma que sepas como llegar a ellos e irte construyendo un nicho.

Una vez que estudies el mercado y sus costos. Podrás comenzar a hacer tu plan de negocios, donde llevarás todas tus ideas a un plano mucho más real. Este será tu soporte para cualquier situación que se te pueda presentar.

Haz publicidad por todos los medios

Cuando estás comenzado un negocio, la publicidad es imprescindible. De esta forma es como lograrás hacer un espacio en el mercado y construirte tu cartera de clientes, por lo que no debes escatimar en esfuerzos e inversión en esta área.

Hay que tener una “estrategia de marketing.” Con esto nos referimos al modo en el que te darás a conocer para interactuar con tus posibles clientes. Por ejemplo, hoy en día, a la hora de hacerle publicidad a nuestro proyecto, lo primero es estar presentes y activos en todas las redes sociales. También es muy útil la publicidad de boca en boca, los descuentos a los primeros clientes, las primera sesiones gratis, la entrega de muestras, etc.

Asegúrate de tener el dinero necesario 

Es probable que para comenzar necesites hacer una inversión. Bien sea para adaptar algún espacio de tu hogar haciendo alguna mejora, para la estrategia de marketing que decidas poner en marcha o para invertir en la compra de material de trabajo.

Llegados a este punto, lo fundamental es elaborar un presupuesto. Aquí debes analizar si es posible que tu sola puedas cubrir los gastos, o si debes buscar financiamiento; el cual no tiene que ser necesariamente en un banco, también puedes buscar a alguien de confianza que se quiera convertir en tu socio e invertir en tu proyecto o apoyarte en otros tipos de financiamiento alternativos, por ejemplo.

Por supuesto, si este es el caso, debes incluir en tu planificación que cuando tu negocio desde casa comience a dar sus frutos, deberás retribuirles el dinero.

20 proyectos con los que puedes emprender desde casa

Los proyectos con los que puedes emprender son muchos, ya que la imaginación es el límite. Así que aquí te presentamos solo algunos de ellos que te sirvan como punto de partida o de inspiración a la hora de encontrar el que mejor se ajusta a ti:

1. Community Manager freelance

2. Decoradora de interiores

3. Redactar artículos y hacer traducciones

4. Abrir tu propia guardería

5. Asesorar a otros padres en casa

6. Vender manualidades

7. Hacer ventas de garage

8. Compartir tus conocimientos y habilidades a través de un blog o canal. O incluso, convertirte en profesor online.

9. Vender cursos en línea, donde sirvas como puente entre el alumno y el profesional en materia

10. Negocio de cocina delivery

11. Organización de eventos

12. Ofrecer servicios de asistencia virtual

13. Rentar habitaciones

14. Crea tu propia agencia de viajes

15. Vender tortas y postres

16.  Entrenadora personal

17. Vendedora de cosméticos y productos de belleza (según datos de Avón y Tu, equipo de emprendedoras en el mundo de la cosmética, uno de los proyectos más rentables para emprender desde casa)

18. Ofrecer servicios de coaching o estilista personal

19. Diseño de blogs y páginas web

20. Crear una línea de ropa