Consejos para elegir una buena asesoría

Consejos para elegir una buena asesoría

Las asesorías normalmente son una parte fundamental para el desarrollo del trabajo para los autónomos y las empresas. Es un hecho que contar con una buena asesoría es importante para poder dedicarse al trabajo o labor profesional sin otras preocupaciones.

En estos años, cada vez hemos visto como nacen más asesorías, y ahora tenemos servicios bastante completos que nos pueden llegar a aconsejar en materia fiscal, contable, laboral, de seguridad informática o de protección de datos.

Sobre ello, hay que mirar bien las especializaciones que tiene cada asesoría, pues pueden ser infinitas. Cómo función más importantes están las de apoyarnos en los temas en los que no seamos especialistas.

En Martin Laucirica, con los años de actividad como asesoría/gestoría, creen que a la hora de elegir, una u otra, lo más importante es recabar las opiniones que haya entre nuestros familiares y amigos que hayan tenido que recurrir a una, después, en el caso de que no tengáis estos testimonios, podéis recurrir a la información en la red de redes.

Elige la asesoría que más pueda convenir

Lo primero que hay que tener en cuenta cuando contratamos una asesoría es el tipo de negocio que tenemos. Para ello, adquiere gran importancia conocer la clase de negocio con la que contamos para saber nuestras debilidades y fortalezas.

Una vez se tiene todo esto en cuenta, es posible plantearse el elegir entre varias opciones, Una de ellas es la de tener una empresa colaboradora que se dedica a que ejecutar los distintos trabajos de asesoría oficial. Así, pues vamos a obtener un mayor compromiso y contaremos con todo lo que sea necesario a nuestra alcance de manera sencilla.

La especialización importa

Uno de los temas clave es la especialización. A la hora de contratar una asesoría hay que saber la aplicación de los parámetros a nivel fiscal, la protección de datos o cómo se previenen los riesgos laborales.

Transparencia y comunicación

Otro punto interesante que debemos tener en cuenta en la asesoría es la transparencia y que consigan propiciar una comunicación directa y continua. Si un empresario contrata una asesoría, muchas veces es que no puede encargarse de todo el trabajo que acostumbra a conllevar una empresa.

Por todo ello, contratar una asesoría no nos tiene que producir más quebraderos de trabajo del que ya podemos tener, al revés nos debe libertar de carga de trabajo en este sentido y de preocupaciones.

Uno de los indicios de que estamos contratando una buena asesoría es que no debemos llamarlos, pues ellos son los que nos deben dar las opciones que podemos elegir.

La comunicación entre empresas y asesorías tienen que ser a diario, de tal forma se pueda conocer en qué contexto podemos movernos.

Asesoría dinámica y resolutiva

Todo esto se relaciona con un punto importante a la hora de contratar una asesoría, como es el dinamismo y su capacidad resolutiva. Si estás interesado en una asesoría, debes fijarte en si son proactivos y tienen buen trato, buscando información y diversas ventajas para nuestro negocio e intentando ir siempre por delante para que tengamos el mejor trabajo que sea posible.

Hay que pensar que los trabajos que hacen las asesorías lo que hacen es descargarnos de trabajo, por lo que ahorramos tiempo con su trabajo y esfuerzo.

 La burocracia y los procesos de la misma, así como las presentaciones a concursos y subvenciones suelen ser temas que nos arrebatan bastante tiempo de nuestro trabajo día a día.

Si se tiene una asesoría que realice este trabajo por nosotros, está claro que el tiempo se optimiza de manera importante.

Comparar precios y servicios

Una de las últimas claves para elegir una buena asesoría es comprar los diverso precios y servicios que oferten las asesorías, Pensemos que es necesario tener meridianamente clara la contratación de una asesoría, para no dejarse llevar por los precios más reducidos, lo que signifique que las implicaciones en nuestro negocio van a ser menores.

Siempre es bueno solicitar una serie de presupuestos y pensar en qué opciones nos proporcionan los servicios más completos. Una vez que los tengamos  claros, pues el resto se decide solo.

Nuestra recomendación es siempre optar por una asesoría que cumpla con todo lo necesario para que nuestros trámites no tengamos que estar haciéndolos perdiendo tiempo en nuestro negocio, por no hablar de los riesgos a nivel fiscal o de cualquier otro tipo que pueden suceder por hacerlos sin los conocimientos adecuados al respecto.

Esperamos que una vez dicho esto, tengas un poco más de juicio a la hora de optar por una de estas asesorías, que si elegimos bien, nos pueden solucionar temas de lo más farragosos.