El deporte también es para los mayores

El deporte también es para los mayores

Hoy en día la población española es cada vez más activa independientemente de su edad, y es que no hace falta más que salir a la calle para ver a un gran número de gente hacer deporte. Las empresas saben que esto es así y es por eso que incluso las residencias de ancianos como la de Benviure, que uno de los centros de más calidad como geriátrico y se encuentra en Barcelona, programan actividades deportivas para los mayores que en ellas residen.

Como os decimos, el deporte no entiende de edades y es por ello que hoy os hablaremos de disciplinas para gente que ya tiene una edad pero no entiende su forma de vida sin mantenerse activo, como son los siguientes:

  1. Ejercicios de resistencia o aeróbicos. Son un tipo de ejercicios mantenidos en el tiempo de intensidad regular, como pueden ser caminar, ir en bicicleta o nadar. Estas actividades se recomienda que se lleven a cabo al menos 5 veces por semana con una duración media aproximada de 20 a 60 minutos por cada sesión e iniciando el ejercicio de manera progresiva.

Como beneficios de estos ejercicios diremos que se mejora la capacidad respiratoria y cardíaca, además de disminuir la tensión arterial, los niveles de glucosa y el colesterol, lo que nos lleva a un aumento de la energía para realizar las actividades de la vida diaria, como pueden ser levantarse, subir escaleras, hacer la compra…

  1. Ejercicios de fortalecimiento o musculación. Estos refuerzan y potencian la musculatura, por tanto contribuyen a mantener o a reforzar la autonomía y a retrasar la dependencia, mejoran el metabolismo, mantienen el peso y los niveles de glucosa y colesterol en sangre. Además, previenen la osteoporosis, la artrosis y las caídas.

Los beneficios de estos ejercicios son, como os decimos, prevenir la osteoporosis, incrementar la masa y la potencia muscular, y mejoran además la capacidad de mantenerse autónomo, evitando la dependencia.

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  1. Ejercicios de equilibrio. Son ejercicios lentos y precisos que ayudan a no perder el equilibrio. Caminar siguiendo una línea recta, subir o bajar escaleras, caminar de puntillas o con talones son solo algunos de los ejemplos de estos ejercicios, ya que en los mayores son muy frecuentes las caídas por falta de equilibrio y disminuyen así los riesgos de fracturas de cadera, de piernas, de brazos y otros huesos que se hayan visto debilitados con la edad

Como beneficios diremos que aumentan la flexibilidad, la fuerza muscular, la amplitud articular, la velocidad de la marcha y disminuyen el síndrome postcaída que podamos sufrir.

  1. Ejercicios de flexibilidad. Con ellos se mejora la elasticidad y la flexibilidad, las cuales tienden a disminuir con la edad. Esta disminución se acentúa más con las enfermedades óseas y la debilidad muscular, por ello son importantes los estiramientos de los ligamentos y los músculos, que se realizarán con un aumento gradual de intensidad y esto nos ayudará a llevar a cabo las actividades de la vida diaria.

Entre los beneficios destacamos que ayudan a mantener la elasticidad del cuerpo mediante el estiramiento de los músculos y tejidos, facilitando así las actividades de la vida diaria, por lo que ayudan a mantener la autonomía e independencia.