El aljibe de la modernidad

Está claro que la educación es una de los pilares básicos de nuestra sociedad contemporánea. Y, si no está tan claro en la práctica, al menos sabemos que en la teoría sí debería de ser así. Sin embargo, todavía existe un cierto lastre que planea sobre la cultura y la intelectualidad, un cierto esnobismo que impide tanto que la cultura sea asumida por todos de la misma forma como que la sociedad sea eminentemente intelectualizada. Sin embargo, trabajos como el realizado por la Editorial Aljibe, encaminados precisamente a romper este tipo de barreras auto  impuestas por la sociedad en muchas ocasiones, ayudan a que nuestra sociedad vaya convirtiéndose –muy poco a poco, eso sí– en una sociedad más culta e intelectualizada.

La editorial, con 25 años de experiencia en lo relacionado con el ámbito educativo, se ha convertido en uno de los referentes del sector. Especialmente en lo que se refiere a las necesidades educativas especiales, para las que desempeña un encomiable trabajo especial y encaminado a la atención a la diversidad. Con su trabajo, la editorial da respuesta y cobertura a muchísimos profesionales del sector de la educación, la psicología y la pedagogía, que encuentran en sus manuales todo lo necesario para ofrecer una educación y unos servicios de garantía y para conocer de primera mano todo lo relacionado con la educación que están brindando, tanto aciertos como errores.

En este sentido, los manuales y guías para el profesorado se han convertido en la baza principal de la empresa. Tanto es así, que incluso desde su página web ofrecen la posibilidad a los educadores de descargarse algunos materiales imprescindibles desde su biblioteca de recursos. Quizás sea este hecho el mejor ejemplo de que su verdadera preocupación, muy por encima del negocio personal, que también existe, por supuesto, es la educación y todo lo relacionado con ella, desde profesores hasta alumnos.

No obstante, el catálogo de acción y venta de la empresa es basto y casi inabarcable. Los libros técnicos, de distintas materias y niveles (matemáticas, inglés, lengua y literatura; refuerzo, primaría, adultos; etc.), son complementados a la perfección por una suerte de catálogo más encaminado a las Artes y la Literatura. Es la combinación de materias y la diversidad de conocimientos la que, finalmente, consigue hacer un hombre o una mujer modernos y educados desde el conocimiento. Por eso, nunca se puede abandonar la educación solo a los conocimientos prácticos y técnicos. Hay que dejar un espacio para el Arte, la creatividad, la Literatura o la Música. Al fin y al cabo, son otros acercamientos y otras formas de conocer el mundo en el que vivimos. No se pueden desacreditar por sistema. Incluso aunque nuestro sistema educativo actual parezca que a veces abandona estas materias en un pozo de olvido y muy pocas horas de estudio, o incluso con horarios cambiantes entre unas comunidades autónomas y otras.

Sin embargo, a pesar de su esfuerzo por acercar todo tipo de materias, el principal campo de trabajo de la editorial Aljibe son, como hemos asegurado con anterioridad, los manuales para educadores. En este sentido, su catálogo sí que se antoja inabarcable, después de dos décadas y media trabajando por alcanzar una sociedad más igualitaria, justa y educada en la modernidad. De esta forma, temáticas sociológicas como la inmigración, el mundo laboral y sus causas y consecuencias o, en otro orden más específico de acción, la educación para personas con dificultades de cualquier tipo (aprendizaje, vocales, auditivas, psíquicas, etc.), se han convertido en su verdadero radio de acción y trabajo.

Por eso, el trabajo realizado por los profesionales de la educación que permanecen fuera del círculo del sistema se antoja primordial. Sin ellos, quizás todo se centraría en lo que ofertan los centros educativos tradicionales, por lo que la posibilidad de ampliar conocimientos sería incluso más complicada de lo que es ahora, que sí se puede realizar a través de cursos accesorios, libros que uno puede adquirir de forma independiente, etc. La labor educativa no tiene precio, es la garantía de que estamos construyendo una sociedad moderna, de hombres y mujeres modernos. Es un aljibe de conocimiento y una inversión de futuro. Por tanto, procuremos no abandonarla nunca.

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