Financiado o al contado ¿Cuál es la mejor opción para comprar un coche?

Financiado o al contado ¿Cuál es la mejor opción para comprar un coche?

Si tienes planes de adquirir un nuevo coche, por supuesto que aparte de decidir el modelo y color de tu nueva adquisición, también estarás pensando cuál será la mejor forma de comprarlo ¿financiado o de contado?  

Por un lado habrás escuchado que el financiamiento es la opción más inteligente pues no entregarás todos tus ahorros al momento de la compra quedando con el bolsillo vacío y a la deriva durante los venideros meses, pero por otro lado también te han dicho que los financiamientos terminan hundiéndote en un mar de cuotas e intereses que aumentan el precio total de la compra y que es mejor optar por la opción de contado. Por eso, aquí te traemos un análisis completo de ambos escenarios para que elijas el más idóneo para ti. 

La verdad detrás de una oferta de financiamiento   

En la financiación del vehículo existen dos posibilidades: pedir un préstamo al banco o comprarlo a través de las financieras de las marcas automovilísticas. Cada una tiene sus ventajas e inconvenientes:     

Una de las ventajas de la financiación a través del banco es que se puede financiar la totalidad del precio del coche, por lo que no es necesario tener ahorros previos.    Aquí,  el interés de los créditos que algunos bancos ofrecen para financiar la compra de un coche nuevo se mueve entre el 5% y 7%, por lo que además del TIN (Tipo de Interés Nominal), también hay que prestar especial atención a las comisiones y a la vinculación que exija el banco. 

Por otro lado, financiar el coche a través de la marca automovilística exige un desembolso mayor, pues generalmente hay que dar una entrada y una última cuota elevada, y el resto se financia durante un periodo de tiempo concreto o bien se ofrece un periodo de renting con opción a compra al final del periodo.    

Si bien es cierto que, como indica un estudio del comparador financiero ‘Help My Cash’, en la mayoría de casos la financiación de un automóvil a través de la financiera de una marca no resulta la opción más barata, a pesar de los descuentos, lo ideal es comparar caso a caso. 

Para conseguir hacer bien las cuentas, la OCU da una serie de consejos a los compradores: 

– Pedir un proyecto de financiación al concesionario para el importe y tiempo que se necesite financiar para conseguir los datos de las cuotas mensuales a pagar. 

- Verificar todos los conceptos de pago que incluye la cuota uno a uno (comisión de apertura, servicios adicionales, TIN, TAE…) y preguntar por otros posibles costes adicionales. 

– Con estos datos, calcular el coste total de la compra del coche, multiplicando la cuota mensual por el número de mensualidades y sumando cualquier coste adicional. Después, restar el importe del descuento para calcular el coste de la financiación. 

- Comparar estas cifras con las obtenidas, a través del mismo procedimiento, en referencia al crédito bancario tradicional y al pago al contado. 

Por esto, para saber si conviene más pedir un préstamo al banco o financiarlo en el concesionario hay que fijarse siempre en el TAE (Tasa Anual Equivalente), donde se incluyen las comisiones de apertura o estudio, o los posibles seguros vinculados que podría tener el crédito. 

En cualquiera de estos casos, el concesionario Autos Virgen de Belén te  recomienda utilizar la regla 20/4/10 para asegurarse de que se puede asumir la compra del automóvil. Esta dice que lo ideal es pagar el 20% de entrada, financiar durante un máximo de cuatro años (48 meses) y con gastos mensuales que no superen el 10% del sueldo. 

Nuevo y de contado… pero bien pensado 

Algunos clientes prefieren pagar su coche al contado y olvidarse de pagar cuotas todos los meses.    Si se opta por esta opción es bueno tener en cuenta los siguientes aspectos: elegir el momento ideal y comparar presupuestos.     

Hay que comparar entre varios concesionarios de la misma ciudad e incluso de provincias cercanas, para después, fijarse en los posibles descuentos y empezar a negociar.     

Un estudio de OCU demuestra que es posible conseguir un descuento importante en la compra de un coche nuevo si se negocia de forma adecuada. En algún caso, dependiendo de la marca y la ubicación del concesionario, el descuento puede llegar hasta el 24% del primer precio ofrecido por el concesionario. 

Y no te olvides de incluir los impuestos 

Al hacer el cálculo del gasto que supone la compra del coche hay que tener en cuenta, además del precio del vehículo, los impuestos que gravan esta compra. Para empezar, hay que pagar el impuesto de circulación antes de matricularlo. Se trata de un impuesto de periodicidad anual que recaudan los municipios y que se calcula según la potencia en caballos fiscales. 

También la compra de un coche nuevo está gravada con un 21 % de IVA sobre el precio de compra. Por último, hay que añadir el impuesto de matriculación, cuyo cálculo se realiza a través de las tablas fijadas por el Ministerio de Hacienda que dependen del nivel de emisiones de CO2.