¿Merece la pena comprar una segunda vivienda para vacacionar?

¿Merece la pena comprar una segunda vivienda para vacacionar?

Comprar una segunda vivienda es una decisión importante que influye de forma contundente en la economía familiar, ya que supone una gran inversión. Por ello, hay que evaluar que tan conveniente es, las ventajas y desventajas de la decisión, el uso que se le va a dar, el lugar donde estará ubicada y muy importante, los costes que tendrá. 

Sin embargo, si pensamos en que quizá, a parte de ese uso vacacional que queremos darle, podemos ponerla en alquiler mientras no la estemos utilizando, para de ese modo pagar las facturas de la temporada y obtener un ingreso extra,  le convierte en una idea más que rentable.

En relación a esto, los datos hablan por sí solos, puesto que un 20 % de los españoles son dueños, al menos, de dos residencias. De hecho, si comparamos nuestras apetencias inmobiliarias con las del resto de Europa, nos daremos cuenta de que Grecia, Polonia y Turquía también comparten nuestras inclinaciones. Esto quiere decir que aunque la mayoría de los países nórdicos se decantan por el alquiler, la compra de residencias con fines vacacionales al parecer es tendencia en el resto de Europa.

Como ya dijimos, el poder alquilar esta residencia para recuperar los costos de la misma y obtener un ingreso extra es un punto a favor de las mismas; sin embargo, no son las únicas ventajas que tiene.

Ventajas de comprar una segunda vivienda

·         Los precios han bajado mucho

En algunas zonas de España se construyeron muchas casas durante la burbuja, como por ejemplo en algunas costas como el Levante. Por lo tanto, el número de viviendas en venta ha hecho bajar muy significativamente los precios. Mientras que hace unos años era posible adquirir una segunda vivienda por unos 30.000€, ahora es posible encontrar oportunidades que incluso le permiten a la gente comprar sin hipoteca.

Eso sí, el mercado es muy diverso, por lo que tendrás que analizar muy bien las circunstancias del inmueble, y valorar todos los pros y los contras además del bajo precio antes de decidirte a comprar.

·         Es más cómodo y flexible que muchas otras alternativas

Cuando la casa es tuya, te olvidas de preocuparte por si has reservado a tiempo, por si los precios de los alquileres han subido este año, o por si tienes que acabar tus vacaciones un día antes porque la devolución de llaves se hace el sábado. Incluso, tienes la comodidad d quedarte un día más o irte antes sin tener que pagar extras.

Además, cada vez que vayas de vacaciones, te dirigirás a un sitio que ya conoces, por lo que te ahorras buena parte del estrés y de las malas sorpresas que pueden ocurrir de elegir algún sitio nuevo. Por esto mismo, la segunda casa termina convirtiéndose en el lugar ideal para desconectar del trabajo, en un ambiente conocido pero no asociado con la rutina habitual de tu vida.

·         Puedes sacarle rentabilidad

Como dijimos, depende de como lo veas, la segunda casa te puede traer más oportunidades de ingreso que desembolso. Por ejemplo, si has comprado barato, es posible que en el futuro en el que quieras vender puedas hacerlo por un precio aún mayor.

Por otro lado, está el punto del alquiler que ya hemos mencionado anteriormente. Muchos turistas pueden estar interesados en alquilar tu vivienda cuando tú no la ocupas, y eso la mayor parte del año (de abril a octubre al menos). Solo tienes que acceder a una de las tantas páginas que hoy en día te permiten poner en alquiler tu vivienda, de forma fácil, legal y segura.

Desventajas de comprar una segunda casa para vacaciones

·         El coste de adquisición y mantenimiento es alto

Hay que tener claro que la segunda vivienda va a suponer un gasto importante, no solo las semanas o meses que se viva en ella, sino durante todo el año, aún y si logras alquilarla:

  • Si el alquiler una casa de vacaciones por un mes al año es caro, comprar una segunda casa puede costar hasta 40 veces más.
  • Tienes que pagar la comunidad, los impuestos y los servicios aunque no la uses.
  • Cuando no se vive en una casa, tardas más en ver cuando hay un problema o desperfecto, por lo que el coste de reparación puede ser mayor ya que no lo estamos atajando a tiempo.

De hecho, según la Organización de Consumidores y Usuarios, la segunda vivienda conlleva unos gastos de unos 1.800 euros anuales, entre los que se incluyen los gastos de la comunidad, las tarifas de luz, gas, agua y los impuestos municipales; los cuales representan gastos fijos que hay que pagar todo el año.

Además de estos gastos fijos y del pago de la deuda financiera que supone la adquisición de una nueva casa, otro de los aspectos importantes a la hora de adquirir una segunda vivienda es la tributación como propietario de esta en el IRPF, además de sumar otro impuesto, el IBI. 

Incluso, las condiciones que ponen las entidades financieras a la hora de pedir un préstamo hipotecario para una segunda vivienda son más exigentes y conllevan, por ejemplo, un aumento de los intereses, unos plazos más cortos para hacer frente a la deuda y, por tanto, unas cuotas mensuales más altas.

·         Comprar una segunda casa te ata a un sitio

Como dijimos ir de vacaciones a un sitio que ya conoces bien tiene sus ventajas. Pero también hay que reconocer que te limita.

Ya que tienes esa segunda residencia, es un despilfarro no utilizarla cuando llega el verano. Además que sabes que si no vas regularmente a verla no sabes si puede tener algún problema. Así que por una razón u otra, terminas pasando casi todas tus vacaciones allí, quitándote la oportunidad de explorar nuevos destinos. Hasta que, incluso, te termina resultando aburrido y monótono.

Lo que debes tener en cuenta a la hora de comprar

Si ya evaluaste las ventajas y desventajas de la compra de una casa vacacional y estás decidido a hacerlo. El equipo de asesores inmobiliarios de Segohouse te da algunos consejos para tomar la mejor decisión de compra:

  • Escoge muy bien el lugar

La diversidad geográfica de España plantea un montón de opciones sobre la mesa. No es que exista uno mejor que otro, y todo igual es cuestión de gustos y preferencias; pero si siempre hay unos que se consideran más idóneos si de vacacionar se trata:

  • Alicante
  • Málaga
  • Tarragona
  • Las Palmas
  • Baleares
  • Galicia
  • Cantabria
  • Cádiz
  • Huelva

Lo importante es seleccionar el que más te convenga según tu criterio. Lo que si, es que te recomendamos que tomes en cuenta un factor importante: la distancia. Esto porque si escoges una zona demasiado alejada de tu actual lugar de residencia, la pereza se interpondrá entre tus viajes y tú.

·         Toma en cuenta los condicionantes climatológicos

Otro aspecto que debes valorar antes de que te lleves sorpresas desagradables, es que ya que te estás comprando una segunda residencia para disfrutar de tus vacaciones, que exista el clima perfecto para hacerlo es muy importante.  Así que antes de que el frío de deje helado o que la lluvia destroce tu ansiado descanso, asegúrate del tiempo que impera en la región es el idóneo.

·         Define su uso: inversión o uso personal

Una de las primeras cosas que deberás hacer es  definir la finalidad de dicha vivienda. Es decir: ¿vas a alquilarla para que otros la ocupen? ¿Harás negocio con la propiedad? ¿Prefieres comprártela para tu propio disfrute? ¿O quizá un poco de ambas? Esto definirá muchos de los aspectos que debes buscar en ese nuevo hogar que vas a adquirir y en los gastos que al final te generará durante el año.

·         No te olvides de los pagos de cuota de mantenimiento

Hay muchas personas que como piensan que la casa va a estar desocupada una buena parte del año, no recuerdan que igual deben  pagar todos los gastos referentes al mantenimiento de la misma. Y es que como dijimos anteriormente, deberás pagar mes a mes facturas y demás gastos que pueden llegar a ascender hasta los 1800 € anuales, según lo expuesto por la Organización de Consumidores y Usuarios.

  • Si se trata de una vivienda para vacacionar con la familia, no te olvides que esta podría crecer

Muchas personas cometen el error de no pensar a futuro al adquirir su vivienda vacacional. Puede pasar que sus hijos veinteañeros pronto tendrán pareja y/o niños y que se necesitará un espacio para ellos si no se quiere dejar de verlos en las jornadas festivas. No tomar esto en cuenta puede hacernos comprar una vivienda que en pocos años quizá nos quede muy pequeña.

  • No compres por impulso

Encapricharse con una vivienda y comprarla sin valorar los pros y los contras y simplemente porque un día pasamos un día extraordinario en la piscina de unos amigos, suele desembocar en una compra errónea. Aunque las segundas residencias suelen ser más económicas que las viviendas habituales, conviene también tomar medidas y meditar bien la compra, evaluando todos los aspectos que te comentamos en este artículo.