Perfumes de creación propia

Perfumes de creación propia

Si hay algo en lo que me he hecho todo un experto es en olores. Cuando era niño era capaz de reconocer el olor del perfume de mi madre cuando entraba en una sala y tenía tanta sensibilidad que cualquier cosa me hacía estornudar, y no era alergia, os lo aseguro. Hace unos años, mi mujer quiso montar un negocio de perfumería de equivalencia y contó con este distribuidor de perfumes para montar el negocio. El caso es que era ella quien llevaba la tienda pero yo quien reconocía los perfumes en cuanto abríamos el frasco.

No puedo evitarlo, mi nariz es prodigiosa y os puedo asegurar que no la tengo entrenada, porque si la entreno no sé hasta dónde sería capaz de llegar. Ahora mismo soy capaz de oler hasta el polvo, por muy raro que suene, pero lo huelo.

El caso es que soy tan maniático con esto que mis hijos, de bebés, no podían salir de casa sin la típica colonia Nenuco puesta, y cuando crecieron un poco, empecé a comprarles perfumes infantiles tipo “Chispitas”, “Baby Tous” y “Bvlgari Kids”. Y eso, según mi mujer es lo de menos, porque me he vuelto un fanático de los perfumes: me gustan tanto que he aprendido a crear mis propias esencias. De hecho, el perfume que lleva ahora mi mujer lo he creado yo, y el mío propio, incluso el que usa habitualmente mi madre. Es un profeso bastante sencillo:

Crear tu propio perfume

Lo primero que tienes que hacer para elaborar un perfume es, obviamente, contar con lo necesario (desde un frasco de cristal  para guardarlo hasta las esencias). Ten esto claro porque como te falte una sola cosa no conseguirás que la fragancia tenga ese toque especial y dure lo suficiente.

  • Elije un aceite base, como el de jojoba, de almendra dulce o el de pepitas de uva.
  • Agrega una, dos o tres esencias que te hayan gustado mucho (gotas).
  • Introduce en el frasco también una sustancia que contribuya a mezclar los ingredientes, puede ser alcohol e incluso vodka de entre 40% y 50% de alc/vol
  • Mezcla todo y ya lo tienes.

Obviamente visto así parece muy fácil, pero en realidad no lo es tanto porque mezclar las esencias correctas para que el perfume salga tal y como lo estás buscando no es una tarea sencilla. A veces hago tantas mezclas para encontrar lo que busco que me quedo sin bote de esencia y tengo que salir a por más. La lavanda siempre suele ser una esencia acertada, tanto en solitario como para mezclarla con otras fragancias, pero precisamente por ser de tan fácil manejo carece de originalidad.

Este hobby mío es un secreto que no escondo, pero tampoco publico. Me explico, mis amigos y familiares más cercanos conocen mi afición y si alguien me pregunta por ella no tengo ningún problema en hablar, sin embargo, por alguna extraña razón, parece un tema tabú hablar de perfumes entre hombres y por eso pensar en un padre de familia, ejecutivo, cuyo hobby es crear perfumes y nuevas fragancias para él mismo y sus allegados es difícil de aceptar. Ahora bien, como he comentado tampoco me escondo y por muchas caras raras que me pongan seguiré pensando que tengo una nariz prodigiosa y que tengo que utilizarla, de hecho hasta he pensado en crear una fragancia única, ponerle el nombre de mis hijos y lanzarla al mercado en la perfumería de mi mujer… ¿qué os parece la idea?