Una dieta a base de naranjas

Una dieta a base de naranjas

La naranja es una de las frutas más atractivas que hay en el mercado. Destaca su escaso valor energético, gracias a su elevado contenido en agua y su riqueza de vitamina C, ácido fólico y minerales como el potasio, el magnesio y calcio. Es una fruta con muchas propiedades. Por lo tanto, puedes comer todas las que quieras que no vas a engordar, ahora bien, si estás poniéndote cachas en el gimnasio, hacer una dieta a base de naranjas es lo mejor que puedes hacer.

La dieta de la naranja es una de las más efectivas para lograr los objetivos que muchos nos marcamos a principio de año tras los excesos alimenticios de Navidad y las fiestas.

Desayuno:

1 vaso de zumo de naranja natural recién exprimida y sin colar, para que tenga toda la fibra. Eso sí, sin azúcar.

1 taza de infusión caliente de cola de caballo (sin azúcar)

1 taza de manzanilla. (Sin azúcar, ni endulcorante)

 

Almuerzo:

1 yogurt sin crema

1 taza de té (sin azúcar).

Comida:

1 naranja de mesa justo antes del plato principal.

Ensalada de lechuga, tomate natural, cebollita y un huevo duro.

Cortada de pan integral, de espelta o de centeno.

 

Merienda:

1 vaso de zumo de naranja natural recién exprimida y sin cola (Sin azúcar).

1 taza de té (sin azúcar).

 

Cena:

1 naranja de mesa.

150 gr de pechuga de pollo o pavo asada.

Ensalada con 1 pepino y 1 tomate natural con un chorrito de aceite de oliva.

Como puedes comprobar es una dieta sana y amena. Ahora bien, ya sabes que la tienes que acompañar de ejercicio, disciplina y hábitos saludables. Y ojo, esta dieta es aconsejable hacerla de 2 a 3 veces al año como máximo, y siempre bajo la supervisión de tu médico.

Ventajas

Estas son las ventajas que tiene el comer naranja:

Es muy saludable, ya que al mismo tiempo que pierdes peso, vas a mejorar tus defensas, aportas vitamina C a tu cuerpo, es anticáncer, contiene fibra, potasio, sodio, flavonoides, mejora tu piel, limpia el colon, evita resfriados, contiene ácido fólico, etc…

La ventaja de las naranjas están tan buenas, que harán que disfrutes de esta dieta y seas capaz de llevarla hasta el final.  Además el sabor que se te queda en el paladar es duradero, con lo que sacia y evita que quieras comer más de lo marcado. Olvídate de esas dietas que son aburridas y que te acaban por cansar.

Las naranjas deben ser naturales 100% y de temporada. Por eso mi recomendación es que eches un vistazo a  la web naranjasaldia.es. porque puedes comprar la mejor naranja valenciana y encima te las llevan a casa. Ya sabes que el zumo de naranja debe ser recién exprimido. Cumpliendo estas tres condiciones, las naranjas mantendrán todas las propiedades, frescura y sabor. Además, España es el principal productor de naranjas en toda Europa.

Fuente de vitamina C

Una naranja mediana o un vaso de zumo cubren prácticamente el 100% de las recomendaciones de vitamina C, que son de 60 miligramos para una persona adulta. No obstante, hay situaciones que aumentan los requerimientos de dicho nutriente: tabaquismo, alcoholismo, toma de ciertos medicamentos, embarazo y lactancia, estrés, defensas disminuidas, la práctica intensa de deporte, el cáncer, el Sida, las enfermedades infecciosas y las inflamatorias crónicas, como el reumatismo.

Además, el elevado contenido en agua, potasio y ácido cítrico (alcaliniza la orina), convierten a las naranjas en frutas con efecto diurético, beneficioso en caso de hiperuricemia o gota y litiasis renal (favorece la eliminación de ácido úrico y sus sales), hipertensión arterial u otras enfermedades asociadas a retención de líquidos.

Sin embargo, consume naranjas con moderación porque contienen fructuosa, lo cual puede ser dañino para su salud en cantidades excesivas. Y es que, como todo en la vida, cuando se consumen grandes cantidades puede ser dañino.

Para terminar vamos con un dato curioso, ya que hay textos que hablan de naranjas dulces datan de 1472, cuando un comerciante de Savona, Italia mandó un mensaje a un cliente para la venta de 1,000 naranjas dulces. Génova y Venecia  navegaron rutas de comercio desde Italia a través de Palestina, Arabia e India a un gran costo, abriendo descubrimientos nuevos de comercio en el Extremo Oriente al final del siglo XV, incluyendo naranjas.